Apoyo al comportamiento positivo en toda la escuela (SWPBS)
La SWPBS (School-wide Positive Behavior Support) es una forma preventiva de crear las condiciones sociales y ambientales necesarias para lograrlo. La idea es utilizar las expectativas generales, el refuerzo único y los datos utilizados para tomar decisiones de forma eficaz y conseguir así mejoras en el comportamiento y los resultados académicos de los alumnos.
Los principios básicos de la SWPBS incluyen evitar, enseñar comportamientos aceptables y utilizar los datos para orientar las intervenciones. La escuela dirige sus esfuerzos a evitar que se desarrollen las conductas problemáticas durante la fase de enseñanza. Esta fase implica la práctica activa de los comportamientos esperados en distintas situaciones, mientras se recogen los datos para saber qué alumnos necesitan más ayuda y si la intervención es eficaz para ayudarles.
La SWPBS es una técnica que ayuda a los estudiantes a beneficiarse de la creación de un clima escolar que es más positivo y esto también aumenta las oportunidades de aprendizaje al tiempo que reduce los problemas disciplinarios. El enfoque se traduce en un mejor rendimiento académico de las escuelas, así como en una mayor tasa de compromiso de los estudiantes. Las escuelas que aplican la SWPBS con eficacia muestran menos suspensiones y remisiones a la oficina que crea la situación que permite a los profesores a dirigir más de su atención al proceso de enseñanza y menos al proceso de manejo de la conducta.
La asociación del personal y las familias es vital para el éxito de la SWPBS porque trabajan juntos para ayudar a los alumnos a aprender y seguir las expectativas de comportamiento. El personal recibe formación para utilizar las estrategias de la SWPBS de forma coherente, mientras que las familias se implican en el proceso de comunicación y participan en las actividades escolares. Por ejemplo, las escuelas podrían organizar talleres en los que enseñen a las familias los requisitos de comportamiento y las estrategias que se están llevando a cabo, como resultado de lo cual se sienten más positivas dentro del hogar y fuera en la escuela con sus hijos.
El elemento de la SWPBS que más destaca son los datos, que son esenciales para que las escuelas evalúen si sus intervenciones conductuales tienen éxito o no y, en consecuencia, decidan qué hacer a continuación. Por ejemplo, los centros recopilan datos sobre el comportamiento de los alumnos que incluyen el número de remisiones a la oficina y los índices de asistencia. De este modo, pueden señalar los avances positivos y los problemas que deben abordarse. Después, estos datos se utilizan para remodelar las estrategias e intervenciones, proporcionando el enfoque necesario a la población estudiantil.