Aula Sensible
Responsive Classroom es un método de enseñanza en el que el foco principal está en el aprendizaje emocional-social, la participación activa de los alumnos así como la comunidad positiva en la clase. En particular, su objetivo es construir un ambiente de aprendizaje amistoso e inclusivo, que promueva el mejor rendimiento de los alumnos tanto académica como socialmente, a través del respeto, la responsabilidad y la cooperación entre alumnos y profesores.
La vida en el aula receptiva En primer lugar, sus principios fundamentales son la importancia del aprendizaje socioemocional, la integración de las habilidades académicas y sociales y el uso de estrategias pedagógicas eficaces que creen un entorno positivo en el aula. Por ejemplo, los profesores organizan reuniones matinales para crear comunidad y enseñar a los alumnos a expresarse y escuchar con empatía.
Establecer un entorno de apoyo en el aula que propicie el aprendizaje en equipo y que participe activamente en las actividades es una forma segura de mejorar el rendimiento académico de los alumnos de Responsive Classroom. Las conclusiones afirman que este tipo de alumnos que forman parte de este método de enseñanza deberían rendir aún más porque perciben una cercanía con sus compañeros y profesores, por lo que están más motivados para aprender.
Un aula receptiva es un lugar en el que los profesores actúan como facilitadores y guías, implican activamente a los alumnos y les ayudan a autorregularse. Utilizan algunas estrategias específicas, como el aprendizaje en grupo, la reflexión y la retroalimentación, que ayudan a los alumnos a desarrollar habilidades de resolución de problemas y aprendizaje responsable. A modo de ejemplo, los profesores pueden emplear la "charla responsable" para animar a los alumnos a sumar y compartir sus ideas.
Una práctica típica que los alumnos suelen observar en un aula receptiva es la "reunión matinal", durante la cual se reúnen para saludarse, compartir noticias y participar en una actividad de grupo. Esta práctica ayuda a crear un aula que se siente como una familia, así como a iniciar el día de una manera positiva, y también enseña las habilidades sociales esenciales necesarias para la comunicación y la empatía, que son importantes para el desarrollo de los estudiantes.