Automatización rápida de los nombres (fluidez lectora)
La denominación rápida automatizada (RAN) es un proceso cognitivo que evalúa el tiempo que tarda un individuo en nombrar una lista de elementos familiares, por ejemplo, colores o dígitos. La RAN representa un componente esencial para la fluidez lectora, ya que representa el procesamiento visual y la recuperación de la memoria, que, a su vez, son dos habilidades cognitivas necesarias para leer con fluidez.
La denominación automática es muy importante en el desarrollo de la lectura, ya que es un importante factor predictivo de la fluidez lectora. Los niños que son rápidos y precisos a la hora de nombrar los elementos que ya conocen tienen más probabilidades de leer más deprisa y con más fluidez, ya que esto demostraría su destreza para procesar la información visual con prontitud y recuperar las palabras del cerebro. Por ejemplo, los alumnos que son buenos en los ejercicios de RAN suelen leer mejor que sus compañeros y comprender mejor.
La denominación rápida automatizada se evalúa principalmente con la ayuda de pruebas estandarizadas que obligan a los individuos a nombrar rápidamente distintos tipos de elementos, como letras, números, colores o imágenes. En este contexto, una evaluación típica puede requerir que un niño nombre rápidamente una serie de cuadrados de colores, mediante la cual el tiempo empleado y la corrección de las respuestas contribuyen a la identificación de posibles dificultades de lectura.
El rendimiento de un niño en las tareas de RAN puede verse afectado por muchos factores, como la edad, el desarrollo del lenguaje y la familiaridad con los elementos que se nombran. Por ejemplo, los niños más pequeños pueden tener problemas para nombrar elementos de la RAN dichos en un idioma determinado si sus habilidades lingüísticas no están completamente desarrolladas, mientras que los niños con ciertos problemas de lectura o trastornos del lenguaje pueden mostrar tiempos de denominación lentos, razón por la cual requieren un entrenamiento o ayuda particular.
Sin duda, el RAN no sólo se puede dominar con la ayuda del entrenamiento, sino que también se puede mejorar mediante la práctica activa de ejercicios específicos que hagan hincapié en la denominación rápida y precisa de elementos familiares. El uso de técnicas como las actividades de denominación de descripciones breves, las tarjetas de vocabulario o la relectura de textos conocidos puede desarrollar notablemente la capacidad de RAN del niño, lo que a su vez implica un aumento de la fluidez lectora y de la confianza en sí mismo.