Aprendizaje basado en proyectos (ABP)
Implicar a los alumnos en proyectos más prácticos y reales que simplemente poner a prueba sus conocimientos es el aprendizaje basado en proyectos (ABP), que no se puede imaginar sin su participación. Como método de aprendizaje tal cosa, se basa principalmente en el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la capacidad de resolver problemas ayudando a que el proceso de aprendizaje no sólo sea más eficaz sino que también se relacione mucho con las cuestiones de la vida cotidiana de los alumnos.
Los aspectos básicos del Aprendizaje Basado en Proyectos giran en torno a una pregunta desencadenante que despierta el interés de los alumnos, una indagación prolongada en la que los alumnos investigan y debaten el tema, un énfasis en la cooperación entre los alumnos y el desarrollo de un objeto o presentación final. Por ejemplo, los alumnos podrían participar en un proyecto de grupo para crear un jardín sostenible en el que estudiaran juntos la biología de las plantas y el impacto medioambiental.
Al contrario que los métodos de enseñanza convencionales, centrados en la mera memorización y los exámenes estandarizados, el Aprendizaje Basado en Proyectos promueve la participación activa y la comprensión profunda de los contenidos a través del aprendizaje experimental. En el ABP, los alumnos aprenden mediante acciones, lo que a su vez mejora su retención y aplicación de los conocimientos. Por ejemplo, en lugar de que se les enseñe sobre los ecosistemas con la ayuda de conferencias, un grupo de estudiantes produciría un documental sobre los hábitats locales como consecuencia de los conocimientos adquiridos en un escenario de práctica real.
Las ventajas del aprendizaje basado en proyectos son el aumento de la participación de los estudiantes, el impulso del pensamiento crítico y la capacidad de resolución de problemas, y el incremento de la colaboración entre iguales. Los estudiantes tienden a ser aprendices más autodirigidos, con lo que consiguen una mayor motivación y mejores resultados académicos. Un estudio de investigación confirmó que los alumnos que participaban en PBL recordaban mejor los detalles y estaban más preparados para enfrentarse a situaciones reales.
Para introducir con éxito el Aprendizaje Basado en Proyectos, en primer lugar es necesario concretar los objetivos de aprendizaje y elegir proyectos relacionados que reflejen los estándares curriculares. Deben incorporar la capacidad de elección y la voz del alumno, lo que fomenta el aprendizaje para que los estudiantes discutan los temas que les interesan y lo hagan en el marco del proyecto. Por otra parte, el suministro de información frecuente y de oportunidades para reflexionar permite a los estudiantes mantenerse en el buen camino. Por ejemplo, un profesor puede encargarse de un proyecto sobre energías renovables en el que los alumnos investiguen sobre distintas fuentes, diseñen prototipos y hagan una presentación a la clase.