Actividades de conciencia fonémica
Las actividades de conciencia fonémica son ejercicios cuyo objetivo es ayudar a las personas a reconocer y manipular los sonidos (fonemas) de las palabras que oyen. Dichas actividades son fundamentales para la adquisición de la competencia lectora, ya que ayudan a mejorar la capacidad de descodificación y, en consecuencia, toda la alfabetización.
Puede ser muy eficaz hacer que los preescolares adquieran conciencia fonémica mediante juegos y actividades como los juegos de rima, en los que identifican y producen palabras que riman, y la segmentación de sonidos, en la que descomponen las palabras en sonidos individuales. Por ejemplo, puede decir una palabra como "gato" y pedirles que identifiquen los sonidos /k/, /æ/ y /t/. Los juegos de aplaudir sílabas utilizando sus nombres o nombres de objetos que conocen también les ayudan a discernir la estructura sonora del lenguaje.
Los aspectos auditivos de los sonidos del lenguaje hablado son los únicos que conciernen a las actividades de conciencia fonémica que se realizan sin la ayuda de un texto escrito. A diferencia de la fonética, que relaciona estos sonidos con sus letras y se enseña sobre todo después de aprender la conciencia fonémica, la fonética es la que se enseña después. Por ejemplo, una actividad de conciencia fonémica podría consistir en encontrar el primer sonido de la palabra "perro", mientras que la fonética enseñaría que la letra "d" representa ese sonido.
La conciencia fonémica es una habilidad esencial para el crecimiento de la alfabetización temprana y es la base de la lectura y la escritura. Los niños que tienen una buena conciencia fonémica son mucho mejores decodificando palabras y, por lo tanto, leen con más fluidez y tienen mejor comprensión. Se ha comprobado que existe una estrecha relación entre una buena conciencia fonémica y el éxito en la lectura, por lo que es un área necesaria en la educación infantil.
Lo que sí se puede hacer es realizar distintos ejercicios de conciencia fonémica en casa. Por ejemplo, los niños pueden realizar una actividad llamada "caza del sonido", que los padres preparan mientras buscan distintos objetos de la casa que empiecen por un sonido concreto, por ejemplo, /b/ para "pelota" o "libro". Otra opción es el juego "Yo espío", en el que se inventan frases como "Veo con mi ojito algo que empieza por /s/", lo que llevaría a los niños a palabras con ese sonido. Estas actividades divertidas y variadas ayudan a los niños no sólo a curiosear, sino también a aprender de forma eficaz la conciencia fonémica.