Aprendizaje magistral
El aprendizaje de dominio es un método de enseñanza que hace hincapié en la necesidad de que los alumnos rompan y comprendan primero los conceptos más avanzados con un alto nivel de dominio. Esta técnica está constituida por el hecho de que los estudiantes son capaces de aprender el material completamente a través del proceso de repetición y evaluación, y en consecuencia, el aprendizaje es profundo y exhaustivo, lo cual es importante para la retención a largo plazo y la aplicación del conocimiento.
El aprendizaje magistral gira en torno a principios fundamentales como objetivos de aprendizaje claramente definidos, aprendizaje a ritmo propio y múltiples oportunidades de evaluación. Por lo general, se exige a los alumnos que demuestren un dominio del tema, que suele evaluarse alcanzando un determinado porcentaje de aciertos en las evaluaciones, antes de pasar al tema siguiente. Por ejemplo, un alumno de una clase de matemáticas puede tener que obtener una puntuación del 90% en un examen de la unidad antes de pasar a la unidad siguiente.
Al contrario que los métodos educativos clásicos, que suelen promocionar a los alumnos en función del tiempo que pasan en el aula, el Mastery Learning se centra en el progreso y la comprensión individuales del alumno. Por el contrario, en el aula tradicional los alumnos, por ejemplo, pueden pasar a la siguiente lección aunque no hayan obtenido la comprensión completa del material, mientras que el Mastery Learning se asegura de que todos los alumnos hayan construido una base firme antes de continuar con el nuevo contenido. Por este hecho, quedan menos lagunas de conocimiento y mejora el nivel de aprendizaje en general.
La aplicación eficaz del Mastery Learning pasa principalmente por el uso de evaluaciones formativas para comprobar la comprensión, la retroalimentación personalizada, así como la composición de una atmósfera de aprendizaje agradable. Los profesores pueden emplear herramientas de evaluación como cuestionarios y pruebas prácticas para identificar las áreas específicas en las que sus alumnos tienen dificultades y ofrecerles intervenciones oportunas. Por poner un ejemplo, en un escenario en el que un alumno tiene dificultades para fraccionar problemas, el profesor puede sugerir estrategias que el alumno puede llevar a cabo, como buscar referencias y tener tutorías personales antes de que el alumno pueda seguir aprendiendo sobre temas más complejos.
Las ventajas de que los alumnos aprendan mediante el Aprendizaje de Dominio son una mejora significativa del rendimiento académico, más motivación y un mayor sentido de la autoeficacia. Cuando los estudiantes comprenden un tema en su totalidad antes de continuar, están más seguros de sus habilidades y, por tanto, son más propensos a probar materiales complejos. Además, esta estrategia también puede ayudar a disminuir la ansiedad relacionada con los exámenes, ya que los estudiantes están bien preparados y familiarizados con los temas que se evalúan.