Apoyo a las personas con dificultades de aprendizaje basadas en el lenguaje (DBLL)
La discapacidad de aprendizaje basada en el lenguaje (DBLL) es una anomalía del crecimiento cerebral que afecta al sistema de procesamiento del lenguaje de una persona, lo que puede, a su vez, dificultar sus habilidades de lectura, escritura y comunicación. El principal factor para el triunfo académico y la mejora de la calidad de vida de estas personas es la comprensión y el apoyo que reciben de la gente que les rodea, lo que a su vez fomenta su éxito académico y una mejor calidad de vida en general.
Uno de los síntomas típicos de la LBLD es la dificultad para comprender lo que se lee, los problemas de ortografía y escritura y para seguir instrucciones verbales. Por ejemplo, un niño con LBLD puede leer un párrafo pero no resumirlo correctamente, o puede pronunciar mal las palabras con frecuencia aunque tenga un buen vocabulario.
Los padres pueden ayudar a un niño con LBLD organizando un entorno sistemático que favorezca el proceso de adquisición del lenguaje. Pueden incluir actividades como leer juntos a diario, utilizar ayudas visuales para reforzar conceptos y fomentar la comunicación verbal mediante conversaciones sobre las actividades diarias. Por ejemplo, comentar el cuento después de leerlo puede fomentar la capacidad de comprensión.
Para los alumnos con LBLD, una intervención educativa eficaz incluye una tutoría especializada, que utilice métodos de enseñanza multisensoriales, y planes educativos individualizados (IEP) que se elaboren en función de sus necesidades específicas. Los programas centrados en la conciencia fonémica, el desarrollo del vocabulario y las estrategias de comprensión pueden mejorar enormemente sus resultados de aprendizaje.
La LBLD se centra sobre todo en las capacidades de procesamiento del lenguaje, mientras que otras dificultades de aprendizaje, como la discalculia y la hipercalculia, hacen hincapié en esas capacidades y en las de escritura, respectivamente. Aunque las personas con LBLD pueden tener dificultades para leer y expresar palabras habladas, también pueden ser buenas en otras cosas. Esto demuestra que el apoyo que reciben debe orientarse de forma específica. No puede ser como "talla única".