Alfabetización informacional
Estar alfabetizado en información significa ser capaz de m.acionar sobre la necesidad de encontrar información, ser capaz de descubrir, evaluar y utilizar adecuadamente esa información. El significado de esta habilidad es indispensable en un mundo lleno de información, ya que da poder a las personas para tomar decisiones, resolver problemas y aprender a lo largo de su vida.
La alfabetización informacional consiste fundamentalmente en varias habilidades, como la capacidad de discernir la escasez de información, la localización fácil y pertinente de fuentes, así como la evaluación de la fiabilidad y pertinencia de la información y el uso y difusión competentes de esa información. A modo de ejemplo, un estudiante que lleve a cabo una investigación tendría que darse cuenta de qué información es necesaria, encontrar fuentes académicas creíbles, evaluar su fiabilidad y sintetizar los resultados en un argumento coherente.
Debido al enorme océano de datos que hay en Internet, la actualización de la información errónea y la desinformación, la alfabetización informacional se convierte en una habilidad imprescindible e importante en la era digital. Puede que haya personas que no sepan distinguir entre fuentes fiables y otras que no lo son y, por tanto, tomen decisiones equivocadas debido a la falta de estos conocimientos. Por ejemplo, al evaluar las fuentes de información sanitaria puede aumentar la capacidad de tomar decisiones correctas durante una crisis de salud pública, lo que a su vez puede mejorar los resultados sanitarios de las personas y las comunidades.
La adquisición de competencias en materia de alfabetización informacional a través de la práctica de las mismas bien puede correr a cargo incluso de la educación formal. Algunas de las formas de participación de las personas son los seminarios web sobre métodos de investigación, los talleres en las bibliotecas o el uso de la herramienta en línea que evalúa la credibilidad de las fuentes. Por ejemplo, a modo de analogía, podemos decir que una persona que ha aprendido a manejar correctamente las bases de datos ha adquirido así la destreza necesaria para recopilar y analizar información.
Mediante el acceso a diversos recursos y la orientación que proporcionan a los usuarios sobre las estrategias de investigación y la evaluación crítica de la información, las bibliotecas son los promotores más importantes de la alfabetización informacional. Además, los bibliotecarios organizan talleres y consultas individuales para ayudar a los participantes a mejorar sus competencias informacionales. Una ilustración de sus actividades sería el hecho de que muchas bibliotecas tienen clases que enseñan a los usuarios a realizar investigaciones eficientes en línea o en revistas reconocidas como fiables.