Aprendizaje basado en la danza
El aprendizaje basado en la danza es una metodología que combina el movimiento y la danza con diversas prácticas pedagógicas para hacer más eficaces las experiencias de aprendizaje. Fomenta la implicación física, la innovación y la relación interpersonal haciendo que el proceso de aprendizaje sea más activo y eficaz en varias asignaturas.
El aprendizaje basado en la danza presenta un sinfín de ventajas, como una mejor salud física, un aumento de las habilidades cognitivas y la capacidad de expresar más emociones. Por ejemplo, los estudios han demostrado que la inclusión de la danza en las clases puede aumentar la retención de información, ya que los alumnos tienden a recordar mejor los conceptos cuando participan físicamente. Además, fomenta el espíritu de trabajo en equipo y las habilidades comunicativas, ya que la mayoría de los ejercicios de danza requieren trabajo en equipo.
Los profesores pueden integrar el aprendizaje basado en la danza incorporando actividades de movimiento a sus planes de clase. Por ejemplo, pueden utilizar movimientos rítmicos para enseñar conceptos matemáticos, representando los números con pasos de baile. Además, coreografiar danzas relacionadas con acontecimientos históricos ayudaría a los alumnos a captar y memorizar la información de forma eficaz y a la vez dotaría al aula de una gran energía.
El aprendizaje basado en la danza es un método eficaz para alumnos de todas las edades, pero lo es especialmente para los más pequeños, como los niños de preescolar y primaria. Aprender a través del movimiento y el juego es algo natural para estos niños pequeños, que se encuentran en estas etapas de desarrollo. Pero, incluso para alumnos de más edad, como los adolescentes, la danza puede servir para demostrar conceptos abstractos y relacionarse de ese modo, creando así un ambiente de cooperación activa en el aula.
De hecho, el aprendizaje basado en la danza tiene el potencial de ampliar el alcance del aprendizaje en múltiples disciplinas como las matemáticas, las artes del lenguaje y los estudios sociales. Por ejemplo, en el caso de las artes del lenguaje, los alumnos harán la danza que cuenta la trama de una historia, lo que influirá positivamente en su comprensión y creatividad. Asimismo, la danza como asignatura puede incluirse en matemáticas para enseñar patrones y secuencias. Esta técnica ayuda a convertir las ideas de la asignatura en una forma más realista o las hace relacionables, con lo que, en última instancia, se llega a una comprensión más amplia.