Alfabetización mediática crítica
La alfabetización mediática crítica es el conjunto de competencias necesarias para analizar, evaluar y representar adecuadamente los medios de comunicación en sus distintas formas y conocer el papel de los medios en la sociedad. Se trata de los resultados de cuestionar los mensajes de los medios, reconocer los prejuicios y comprender la influencia de los medios en la percepción y el comportamiento del público, que son esenciales para ser un ciudadano informado en un mundo rico en medios.
Los elementos primarios de la alfabetización crítica en medios de comunicación comprenden el examen de los mensajes mediáticos en busca de sesgos y representaciones, la comprensión de las relaciones de poder que sustentan la producción de los medios de comunicación y el cultivo de las habilidades necesarias para elaborar contenidos mediáticos significativos. Por ejemplo, un alumno podría investigar el modo en que las empresas de medios de comunicación informan sobre los acontecimientos políticos en función de su propiedad o de su audiencia y, por tanto, conocer el modo en que los intereses comerciales afectan a las narrativas de los medios.
Con una alfabetización mediática crítica adecuada, los jóvenes estudiantes podrán aprender los matices de los medios digitales y destacar entre la multitud. Pueden hacerlo practicando su trabajo para identificar correctamente la información real y la desinformación. El desarrollo de las plataformas de medios sociales, capaces de llegar a un público más amplio, es la principal razón por la que la desinformación aumenta de forma sensacionalista. Por ejemplo, los estudiantes que han recibido formación en alfabetización mediática crítica son más propensos a comprobar las fuentes de las noticias antes de compartirlas en línea y, por tanto, facilitan un discurso público más informado.
Los profesores son, de hecho, los principales impulsores de la implantación de la alfabetización mediática crítica porque integran la alfabetización mediática en su plan de estudios y guían a los alumnos para que piensen de forma crítica sobre los medios que consumen. Por ejemplo, pueden crear un entorno en el que los estudiantes debatan sobre temas de actualidad que están siendo representados por los medios de comunicación, llevándoles así a reflexionar sobre los motivos que tienen los medios de comunicación en los mensajes. Una de las formas en que un profesor puede hacerlo es encargándose de un proyecto en el que los alumnos estudien los anuncios para descubrir mensajes ocultos sobre los roles de género.
La alfabetización mediática crítica contrasta con la alfabetización mediática tradicional porque se centra más en las competencias necesarias para acceder a los medios de comunicación y utilizarlos, así como en el análisis crítico de sus implicaciones sociales y políticas. Mientras que la alfabetización mediática tradicional puede hacer hincapié en la necesidad de entender cómo utilizar los distintos medios de comunicación, la alfabetización mediática crítica consiste en cuestionar quién produce los medios, para quién y por qué. A modo de ejemplo, en lugar de limitarse a identificar los distintos géneros informativos, los alumnos investigarían en detalle el modo en que los medios influyen en la percepción pública y la política.