Aprendizaje cognitivo
El aprendizaje cognitivo es un modelo de instrucción que hace hincapié en el proceso de enseñanza y aprendizaje a través de experiencias guiadas. El modelo integra elementos cognitivos y sociales proporcionando a los alumnos oportunidades de observar, practicar y reflexionar sobre su pensamiento situacional, necesario para su avance en tareas difíciles.
El modelo de aprendizaje cognitivo consta de varios componentes que se basan principalmente en el modelado, el entrenamiento, el andamiaje, la articulación, la reflexión y la exploración. Tomemos, por ejemplo, un curso de programación en el que el profesor puede, en primer lugar, demostrar a la clase los pasos para la resolución de problemas y, a continuación, a lo largo de la clase, entrenar a los alumnos para que intenten resolver los mismos problemas, apoyándoles en su aprendizaje. Este enfoque proporciona un flujo de trabajo que permite a los alumnos dominar las habilidades cognitivas y, por tanto, aprender más profundamente.
El aprendizaje tiene que ver principalmente con las habilidades prácticas y el trabajo físico, mientras que el aprendizaje cognitivo tiene que ver con los procesos mentales relacionados con esas habilidades. Por ejemplo, en un taller típico de carpintería, un aprendiz puede aprender a utilizar una sierra, pero en un aprendizaje cognitivo también aprendería a planificar, resolver problemas y modificar una técnica en función de los problemas que se planteen en un proyecto, integrando así las destrezas y la toma de decisiones.
El aprendizaje cognitivo consiste en la reflexión y es una parte esencial del proceso porque hace que los alumnos piensen críticamente sobre sus experiencias y su comprensión. Por ejemplo, una vez que un alumno termina un proyecto, puede realizar la autopsia y discutir qué estrategias fueron mejores y cuáles podrían mejorarse en el futuro. Estas acciones sin duda les proporcionarán una mejor comprensión, y serán ellos quienes también desarrollen habilidades metacognitivas que son muy cruciales para toda una vida de aprendizaje.
Un escenario del mundo real que ilustra el aprendizaje cognitivo es la educación médica, en la que médicos neófitos se vinculan a médicos más experimentados. Al principio, son meros espectadores de las interacciones clínicas (modelado), luego desempeñan el papel de un compañero de trabajo bajo supervisión (entrenamiento) y, por último, empiezan a hacer cosas de forma independiente. A lo largo de todo este trabajo, (1) contemplan casos concretos de pacientes y (2) justifican sus decisiones ante los mentores, lo que facilita un aprendizaje más profundo y la adquisición de habilidades clínicas críticas.