Aula Edificio comunitario
Por creación de comunidad en el aula se entiende el proceso de crear entornos solidarios e integradores en los que los alumnos se sientan conectados, valorados e implicados. Esta es la base de las relaciones positivas, mejora el trabajo en equipo, y es un sentido de pertenencia, que son las cosas que son necesarias para el aprendizaje eficiente y el desarrollo del carácter.
Algunas de las mejores formas de crear una comunidad en el aula son las actividades para romper el hielo, realizar proyectos juntos y establecer normas comunes para la clase. Por ejemplo, al principio del curso, sería útil realizar actividades para romper el hielo, ya que brindan a los alumnos la oportunidad de interactuar entre sí, aunque los proyectos en grupo también fomentan la colaboración y la comunicación. Además, implicar a los alumnos en el diseño de las normas del aula crea un sentimiento de pertenencia y responsabilidad.
El fomento de la inclusividad es un elemento esencial en la construcción de la comunidad del aula, ya que es la única manera de que todos los alumnos puedan sentirse respetados y valorados, independientemente de sus respectivos orígenes o capacidades. La inclusividad de un aula fomenta la participación de todos los alumnos, por lo que los debates en clase serán más interesantes y las perspectivas diferentes. Por ejemplo, el uso de materiales diversos y métodos de enseñanza variados puede ayudar a incluir los distintos estilos de aprendizaje y, al mismo tiempo, ser una herramienta para tener en cuenta a los nuevos incorporados.
Los comentarios de los alumnos, las observaciones en clase y las evaluaciones socioemocionales son las principales herramientas que los profesores pueden utilizar para evaluar sus estrategias de creación de comunidad. Las encuestas o los controles periódicos permiten a los alumnos opinar sobre el estado de la clase, mientras que la observación de las interacciones da a los profesores una idea de la colaboración y el apoyo que existe entre los alumnos. Además, el crecimiento del seguimiento socioemocional puede ser una señal del efecto de la pizca de creación de comunidad.
La voz de los alumnos en el aula es un factor muy importante para crear una comunidad, ya que permite a los alumnos debatir sus opiniones, compartir sus experiencias y participar en la toma de decisiones. Lo anterior puede llevarse a cabo mediante reuniones de clase en las que los alumnos discutan problemas y aporten soluciones que desarrollen un sentimiento de propiedad y les otorguen un papel en el entorno en el que aprenden. Por ejemplo, dar a los alumnos la oportunidad de elegir los temas de sus proyectos o dejarles decidir las actividades de clase en función de lo que les guste redundará, a su vez, en un aprendizaje más eficaz.