Actividades de simulación empresarial
Las simulaciones empresariales virtuales son probablemente simulaciones dinámicas que permiten a los participantes representar experiencias empresariales de la vida real. Su papel fundamental en el desarrollo de una mayor inteligencia emocional se debe a su forma moldeable para estar a la cabeza del grupo o del proyecto. Son perfectas tanto para la enseñanza como para los programas de formación de las empresas.
Las actividades de simulación empresarial aportan multitud de beneficios, como la adquisición de habilidades superiores para la toma de decisiones, el fomento de una comprensión más profunda del entorno empresarial y el suministro de una plataforma para la aplicación práctica de los conocimientos teóricos. Por ejemplo, los concursantes pueden jugársela con diferentes estrategias de marketing en un esquema preestablecido, de modo que pueden darse cuenta de las ramificaciones de sus selecciones editorialmente sin las cargas monetarias que se habrían acumulado si hubieran tomado esas decisiones en el mercado real.
El aprendizaje experimental, como las simulaciones empresariales, es práctico y completamente diferente de los métodos de aprendizaje tradicionales, como el modelo de aula, en el que los alumnos aprenden de forma pasiva. A diferencia de las conferencias o los libros, las simulaciones son activas y los alumnos tienen la oportunidad de explorar sus estrategias, ver los resultados y obtener sus reservas de respuesta, lo que, a su vez, hace que los conocimientos se asienten mejor. Una simulación de marketing permitiría a los equipos introducir productos virtuales en línea y luego ajustar sus métodos en función de lo que hagan otras empresas.
Las funciones de simulación empresarial se utilizan generalmente en escuelas, programas de formación empresarial y programas de desarrollo de habilidades para directivos y jefes de equipo. En las universidades, son un complemento práctico de los cursos de negocios, mientras que las empresas las utilizan para la formación en áreas como la gestión de proyectos y el trabajo en equipo. Un ejemplo de ello es cuando una empresa puede utilizar una simulación empresarial para preparar a su personal de ventas para las fluctuaciones del mercado, así como para las interacciones con los clientes.
A través de los ejercicios de simulación empresarial, los participantes pueden cultivar una serie de habilidades como el pensamiento analítico, la planificación estratégica, el trabajo en equipo y la comunicación. La mayoría de las actividades exigen que los participantes interpreten los datos, trabajen en equipo para elaborar estrategias y presenten los resultados. Por ejemplo, una simulación puede incluir un equipo interfuncional que trabaje conjuntamente para resolver un problema de la cadena de suministro, fomentando así el trabajo en equipo y el pensamiento crítico.