Actividades de implicación cerebral
Las actividades de compromiso cerebral son ejercicios o actividades particulares destinadas a fomentar las funciones cognitivas, aumentar la agilidad mental y promover la salud cerebral en general. Estas actividades son esenciales para el reconocimiento de la agudeza cognitiva, la remisión de la memoria y la elevación de la capacidad de resolución de problemas a lo largo de toda la vida.
Las actividades que más conciernen al compromiso efectivo del cerebro son los rompecabezas, los juegos de memoria, aprender un nuevo idioma, tocar instrumentos musicales y los juegos estratégicos como el ajedrez. Estas actividades se convierten simplemente en un reto para el cerebro y lo ayudan aumentando la neuroplasticidad y la resiliencia cognitiva.
De hecho, los ejercicios de estimulación cerebral no sólo combaten el deterioro cognitivo, sino que también refuerzan en gran medida la memoria, la atención y la velocidad de procesamiento. La práctica de ejercicios mentales todos los días es una de las formas de reducir las probabilidades de padecer demencia y Alzheimer, ayudando al cerebro a mantenerse funcional y mejorando el nivel de vida general.
Sin duda, el ejercicio físico puede clasificarse como una actividad de implicación cerebral, ya que aumenta la circulación sanguínea en el cerebro, fomenta la neurogénesis y segrega factores neurotróficos que facilitan los procesos cognitivos. Por ejemplo, el baile y los deportes de grupo no son sólo un tipo de ejercicio corporal, sino que también implican a la mente a través de la coordinación y la estrategia.
Es aconsejable dedicar un mínimo de 15-30 minutos diarios a los rompecabezas cerebrales, al menos un par de veces por semana. Lo principal es mantener la constancia; introducir diferentes actividades en su plan de acción le ayudará a obtener el máximo beneficio cognitivo y a mantener su cerebro activamente ocupado.