Aprendizaje autodidáctico
El autoaprendizaje, o aprendizaje autodidáctico, es el método mediante el cual las personas toman la iniciativa de determinar las cosas que necesitan aprender, establecen objetivos, buscan materiales y examinan sus progresos. Hace hincapié en la responsabilidad y la motivación intrínseca, lo que no sólo permite a los alumnos adquirir conocimientos y habilidades de forma independiente, sino que también se convierte en la característica más importante en el cambiante mundo actual.
El autoaprendizaje, o aprendizaje autodidáctico, ofrece una serie de ventajas como la flexibilidad, la progresión no lineal y la elección de las materias que más atraen o son cruciales para un trabajo concreto. Por ejemplo, un desarrollador de software puede estudiar por su cuenta un nuevo lenguaje de programación y así estar más cualificado sin las restricciones impuestas por un horario escolar formal.
Para participar en el aprendizaje autodidáctico de forma eficaz, las personas deben empezar por fijar sus objetivos de aprendizaje y encontrar los recursos que pueden utilizar, como cursos en línea, libros o tutoriales. Además, la preparación de un plan de estudio estructurado que incluya comprobaciones periódicas del progreso también puede contribuir a la experiencia de aprendizaje aumentada. Por ejemplo, quien esté aprendiendo diseño gráfico debería organizar proyectos semanales para aplicar las nuevas técnicas introducidas en los tutoriales en línea.
Entre las posibles razones que dificultan el aprendizaje autodidáctico se encuentran la falta de motivación, el desconocimiento de dónde encontrar materiales de calidad y la ausencia de comentarios de los educadores. Para hacer frente a estos problemas, los alumnos tendrían la opción de formar comunidades en línea o grupos de aprendizaje para obtener ayuda y responsabilidad. Por ejemplo, participar en foros centrados en su asignatura podría ofrecerles consejos útiles y motivarles.
El aprendizaje autodidáctico es un método de aprendizaje que se diferencia de la forma tradicional de recibir educación por su característica de permitir a los alumnos tener el control total del proceso de aprendizaje, decidiendo así por sí mismos qué, cuándo y cómo estudiar. Mientras que el modelo tradicional suele seguir un patrón planificado de antemano y secuenciado por el instructor, los estudiantes autodidactas pueden elegir el camino que más les convenga en función de sus intereses o futuras carreras. Por ejemplo, un músico deseado puede preferir estudiar en Internet a través de tutoriales en lugar de acudir a una escuela de música formal.